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Iniciativa de Ley – Regulación de Parteras y Doulas

La partería tradicional (parteras y doulas) es una práctica milenaria ejercida principalmente por mujeres, que ha trascendido a lo largo de la historia y que sobrevive a pesar de las limitaciones que enfrenta para su ejercicio. Es una práctica que dignifica y recupera ese valioso conocimiento ancestral que forma parte del patrimonio cultural y social de los pueblos y comunidades indígenas de Latino América y Panamá; pero también, del conocimiento y experiencias que las mujeres tienen sobre sus cuerpos y sus ciclos de vida, y que transmiten a otras mujeres, de generación en generación.  El parto tradicional es una práctica regular en zonas rurales e indígenas, que puede extenderse al ámbito urbano y comprende un conjunto de conocimientos que se han heredado de generación en generación con un enorme valor cultural y social. Acompañar y ayudar a otras mujeres a parir es una de las prácticas más antiguas en el mundo. Su reconocimiento, protección y regulación se presentan como un deber y desafío para el estado panameño.

Las madres panameñas generalmente no cuentan con asesoría médica completa, especialmente en el periodo de nacimiento y posparto donde el impacto y consecuencia de trastornos y complicaciones materno-infantil se desarrollan con mayor frecuencia. La falta de acompañamiento en todo el proceso desde gestación hasta parto y posparto, la falta de información brindada a la madre y el consentimiento necesario por la madre previo a cualquier procedimiento o intervención durante todo el proceso, junto a la violencia obstétrica, son varias de las denuncias presentadas por las madres durante los últimos años tanto en centros de salud privada como médica. De hecho, según cifras del INEC, Panamá tuvo 9,024 defunciones fetales en el 2019, con una tasa de mortalidad fetal de 124.5 muertes por cada mil nacidos vivos. Cotejando estas tasas con las del 2018, a nivel de país, la mortalidad fetal aumentó un 3.3%; En el distrito de Panamá hubo un ascenso de 2.6% y en el de San Miguelito aumentó en 7.4%. De estas defunciones fetales, aquellas por complicaciones del embarazo, del parto y del puerperio, ocupan una tasa de 29 muertes por cada mil nacimientos.

Las parteras y doulas juegan un papel fundamental durante el proceso de embarazo deseado, ya que las doulas proveen información pertinente a la madre durante el embarazo, ayudan a clarificar el papel de la pareja en el parto, reducir el temor al dolor físico, comparten técnicas para mitigar el dolor, facilitan cuestiones logísticas básicas como qué debe contener en la maleta a la hora de salir al hospital y proporcionan soporte físico y emocional en el proceso del parto; también brindan apoyo con visitas a las madres en sus casas cuando les dan de alta con necesidades de consultas sobre problemas de lactancia, tratamientos al cuerpo durante el posparto y guiarlas a personal idóneo para trastornos de depresión o ansiedad posparto y manejo de emociones y cuidados esperados en el entorno de maternidad negada o duelo, entre otros. Todo esto bajo el acompañamiento de personal médico o partera y enfermera certificada.

Mientras tanto, las parteras ofrecen atención médica a las mujeres con cuidados prenatales, parto y cuidados después del nacimiento, cuidados para el recién nacido, guía sobre exámenes, métodos anticonceptivos, todo el cuidado médico que requiere la madre, previo al parto y en el mismo parto asegurando la salud materna y del infante. Las parteras juegan un papel de suma importancia tanto para las madres en las ciudades, pero más para aquellas que viven en comunidades rurales y de difícil acceso a un centro de salud.

En los últimos años, a nivel mundial se ven esfuerzos internacionales, tanto de la Organización Mundial de la Salud como la Organización Panamericana de Salud, que recomienda que el cuidado perinatal sea multidisciplinar, con la participación de profesionales de la salud como parteras, obstetras, neonatólogos, enfermeras y educadores del parto y de la maternidad. El Centro Latinoamericano de Perinatología (CLAP) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también desarrolla cursos de Educación Basada en Competencias dirigido a docentes de partería, enfermería o medicina para la formación del área de salud materna. En Panamá, según las cifras de UNFPA, existen 1,23 parteras/matronas por cada 10.000 habitantes y hay 522 parteras en todo el país. Sin embargo, no existe regulación sobre la práctica de la partería, expedición de licencia ni asociación profesional dedicada para la misma.

En junio de 2020, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) apoyó una de las 65 propuestas recibidas para acelerar el objetivo de reducir las muertes maternas prevenibles, de un equipo panameño que trabaja con la comarca Ngäbe Buglé. A través del curso, apoyan con las falencias en temas de cuidados prenatales, seguimiento de la salud de la madre gestante y evitar progreso de riesgos y complicaciones en la gestación.

En el año 2006, el Ministerio de Salud de Panamá publicó el “Manual de Enfermería – Trabajo con Parteras Tradicionales en Panamá” que guía, asesora y valora la importancia de las parteras y doulas en las tareas que realizan, ofreciendo unas “manos limpias y seguras” permitiendo a todo ser humano llegar de una manera digna al mundo, así como en 2014, se contempla la labor de la partera en el “Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva”. Sin embargo, a ninguna de las mismas se le ha dado continuidad o importancia y muchas parteras y doulas que han ofrecido su labor, así como a través de INAMU, no han recibido remuneración, apoyo o recurso alguno por el Estado.

Ambas profesiones, parteras y doulas, existen desde siglos atrás y han requerido la certificación formal para los profesionales de las mismas. Es por esto que, así como han iniciado los países vecinos a legalizar y certificar dichas profesiones, tal como Uruguay, entre otros, es necesario que Panamá, formalice ambas profesiones y retome la labor que ha iniciado décadas atrás, no solo cumpliendo con los objetivos de desarrollo del país, internacional, sino también ofrecer una salud materna a todas las madres e infantes de nuestro país, a través la capacitación y certificación de Parteras y Doulas en la república.

Siguiendo copia de la Nota No. 2022_200_AN_DNAAP del 24 de agosto de 2022 por el Director Carlos Alberto Jaime Vásquez con la recomendación en el Informe por la Secretaría Técnica de Asuntos Sociales indicando que la misma es viable.

Cabe destacar que esta iniciativa ha sido viable en múltiples ocasiones anteriores y que actualmente es la cuarta vez que se somete a consideración de esta Asamblea Nacional, debido a que en procesos previos no se logró su discusión por vencimiento del periodo legislativo y la falta de reformas al Reglamento Interno de la Asamblea Nacional de Panamá, que permitan dar trámite adecuado a su tratamiento. Reafirmamos la importancia y urgencia de avanzar en este proyecto para reconocer y fortalecer esta valiosa profesión al servicio de la salud y bienestar de las mujeres panameñas.

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Written by Candy Chen